[justify][color=black]El banco de madera del Parque General Paz desde el cual se puede ver la laguna de patos estaba ocupado por una pareja joven que se besaba con pasión. Norma fue la primera Lechuza en llegar. Su andador se acercó con lentitud a la chica de la pareja y le pisó el tobillo con una pata oxidada y sin puntero de goma. La chica pegó un grito de sorpresa y la herida de su tobillo comenzó a sangrar.[/color][/justify] [justify][color=black]“Ay perdón querida, es que no te vi,” Dijo Norma con voz temblorosa.[/color][/justify] [justify][color=black]“No se preocupe abuela,” Dijo ella y ambos se levantaron. El tuvo que ayudar a su pareja a caminar ya que el dolor de la herida la obligaba a renguear.[/color][/justify] [justify][color=black]“Ponele agua oxigenada nene.”[/color][/justify] [justify][color=black]Con ese saludo, Norma se sentó en su banco de los domingos. Sonrió satisfecha, abrió la bolsa que traía atada a su andador y sacó un pan. A unos metros vio que llegaban Inés y Silvia.[/color][/justify] [justify][color=black]“¡Apuren el paso Lechuzas, que no tengo todo el domingo!” Les espetó Norma mientras prendía un cigarrillo.[/color][/justify] [justify][color=black]“Si seguís fumando así no llegas al fin del domingo.” Dijo Inés, con una sonrisa triunfal.[/color][/justify] [justify][color=black]Las tres ancianas rieron al unísono y las recién llegadas tomaron su posición en el banco frente al lago. Norma le dio un pan a cada una y se dispusieron a hacer migas para tirar a los patos.[/color][/justify] [justify][color=black]“¿Quién empieza?” preguntó Inés.[/color][/justify] [justify][color=black]“Yo voy primera,” dijo Norma. “El jueves mi nieto tenía un acto en el colegio. Le dieron el papel de caballo, con un disfraz que era un espanto. Se parecía más a un camello. Como soy la mejor abuela del mundo le llevé para desayunar unos pastelitos de membrillo, con una pizca de mi ingrediente secreto.”[/color][/justify] [justify][color=black]Inés bostezó con ruido.[/color][/justify] [justify][color=black]“¿Qué te pasa lechuza? ¿Te aburre mi historia?” Se quejó Norma, mientras tiraba con enojo una miga grande a los patos.[/color][/justify] [justify][color=black]“Te estás repitiendo Norma. Es lo mismo que le hiciste a tu hija cuando tuvo su entrevista de trabajo.” Explicó Inés.[/color][/justify] [justify][color=black]“Me repito a mí misma porque es mi especialidad. Cuando sos muy buena en algo, no dejes de hacerlo. Retomo mi historia, Lechuzas. El plan fue perfecto. Mis pastelitos especiales surtieron efecto en la panza de Pablito, mi nieto, justo cuando le tocó salir al escenario. Se descompuso y se hizo encima en frente de todos sus compañeritos. ¡Todavía está llorando el pequeñín![/color][/justify] [justify][color=black]Las tres Lechuzas rieron al unísono.[/color][/justify] [justify][color=black]“Mi turno!” cantó Inés con entusiasmo. “¡Les tengo una primicia! Resulta que hace unas semanas descubrí que mi hijo querido está engañando a la arpía de su mujer. Con una reventada seguramente.”[/color][/justify] [justify][color=black]“¿Cual hijo, Lechuza? ¿El buenmozo o el que te salió medio tarado?”[/color][/justify] [justify][color=black]“¿Y a vos qué te parece, Norma? Cuestión que, revisando la mochila de mi hijo encuentro unos preservativos. Como nadie estaba mirando, aproveché la oportunidad para pincharlos todos con un alfiler y dejarlos donde estaban. En unos meses, cruzando los dedos, voy a tener un nietito extra matrimonial. ¡Cómo nos vamos a reír viéndole la cara al desgraciado de mi hijo!”[/color][/justify] [justify][color=black]Las tres Lechuzas volvieron a reír al unísono, como si fuera un rito ancestral.[/color][/justify] [justify][color=black]“Que silenciosa que estas hoy Silvia. ¿No nos trajiste ninguna historia de abuelita cruel esta semana?”[/color][/justify] [justify][color=black]“Cuidado Lechuza, que las calladitas son las peores.”[/color][/justify] [justify][color=black]Silvia abrió su cartera y la inclinó para mostrar su contenido. Inés y Norma vieron con espanto que se trataba de un dedo meñique cercenado.[/color][/justify] [justify][color=black]“¡Ay qué espanto Silvia! Ganaste y nos subiste la vara a todas. El domingo que viene vamos a tener que esforzarnos para superarte.”[/color][/justify] [justify][color=black]“Les dije Lechuzas, las calladitas son las peores.”[/color][/justify] [justify][color=black]“¡Qué asco Silvia, me diste náuseas!”[/color][/justify] [justify][color=black]“Ay Lechuza, no habrás comido el pan que traje para los patos,” Dijo Norma con cara de preocupada.[/color][/justify] [justify][color=black]“Ni loca Norma, te conozco de toda la vida. Seré Lechuza pero nunca zonza. Ahora Silvia, contanos que me muero de intriga, ¿de quién es el dedo ese?”[/color][/justify] [justify][color=black]Las tres Lechuzas volvieron a reír al unísono, mientras los graznidos de los patos se convertían en lamentos de dolor.[/color][/justify]